Por la mañana temprano, el monje Tang vistió la túnica de los bordados, mientras Wukong preparaba el documento de viaje, Wujing echaba mano del cuenco para pedir limosnas y Wuneng cogía su bastón.
En cuanto cruzaron el Río Negro, el maestro y sus discípulos prosiguieron su marcha hacia el occidente, enfrentándose a la escarcha y la nieve.
El maestro y sus discípulos salieron de la Cueva de la Nube de Fuego, encontraron el camino principal y siguieron hacia el oeste.
Tras abandonar el Reino del Gallo Negro, los Peregrinos viajaban durante el día y descansaban por la noche.
Abrió la marcha Bajie, seguidos de cerca por el rey, Bonzo Sha ayudó a montar al maestro. El Rey Mono ocupó la retaguardia.
A la luz de las lámparas Tripitaka meditó durante largo rato sobre la Letanía Acuática del Rey Liang, a continuación, la lectura del Auténtico Sutra del Pavo Real.