•
Tras salir de la aldea, el monje Tang y sus discípulos reemprendieron el camino que conducía hacia el Oeste.
•
Tratando de tranquilizarle, el Rey Mono dijo: “No os preocupéis, maestro. Wu Jing y yo iremos a coger agua capaz de devolveros la salud y volveremos lo antes posible. “
•
El monje Tang se mostraba cada vez más impaciente por la tardanza del Rey Mono.
•
Bajie y Bonzo Sha abrieron un sendero en las aguas y se dirigieron directamente a la Mansión de la Tortuga Marina para liberar a su maestro.
•
Bajie y el Bonzo Sha se las arreglaron para recobrar el equipaje.
•
Los peregrinos reanudaron su rutinaria vida de caminantes, andando de día, descansando de noche, bebiendo cuando los asaltaba la sed, y comiendo cuando caían presa del hambre.
•
Un joven taoísta se puso a gritar como un loco, al tiempo que golpeaba sin parar la puerta de los aposentos de sus maestros.