•
El monstruo había regresado a su palacio de agua en el corazón mismo del río, donde tomó asiento y permaneció en actitud taciturna.
•
El Peregrino tiró de las riendas y condujo al maestro al camino principal. Tras varias horas de viaje se toparon con una montaña extremadamente alta.
•
Durante varios días el Peregrino y el monje caminaron bajo un cielo helado propio de mediados de invierno.