“¿Contaste el número de caballos y hombres que han puesto en pie de guerra?” preguntó el monstruo.
Tras elevarse hacia lo alto, no tardó en descubrir una montaña que se elevaba por encima de las masas más altas de nubes. En seguida Sun Wukong descendió sobre su cumbre y echó una mirada curiosa a su alrededor.