Remontándose de un salto por encima del cielo, no tardó en llegar Sun Wukong a la Montaña de la Nube Morada. No le costó mucho trabajo descubrir la Caverna de las Mil Flores.
En cuanto el rey vio la influencia que el Rey Mono tenía sobre los vientos y lluvia, plasmó, sin dudarlo, el sello imperial sobre el permiso de viaje.