Monje Tang, Bajie y Bonzo Sha llegan al Reino del Elefante Sagrado.
El Bonzo Sha se adentraba en el bosque en busca de Bajie. Aunque caminó más de diez kilómetros, no pudo ver ningún caserío.
Por paranoia, monje Tang cometió la imprudencia de escuchar al Astuto y arrojar de su lado al Rey mono.
Partieron en cuanto hubo amanecido. A las pocas horas de camino se toparon con una montaña muy alta.
El Gran Inmortal abandonó el Palacio Tushita, un vez terminada la conferencia.
Cuando los jóvenes inmortales descubrieron la verdad, arreciaron aún más en sus insultos, cosa que terminó sacando de quicio al Rey Mono.
El Peregrino tiró de las riendas y condujo al maestro al camino principal. Tras varias horas de viaje se toparon con una montaña extremadamente alta.
El monje Tang y sus dos discípulos cruzaron la Montaña del Viento Amarillo y continuaron hacia el oeste.