El Rey Mono, lleno de ira, abandonó el Palacio Celestial y regresó a la Montaña de las Flores y Frutas.
La última vez mencionamos que Sun Wukong se unió al Establo Imperial.
Tanto el Rey Dragón como el Rey del Infierno estaban furiosos por tan desconsiderado comportamientos del Rey Mono.
Todos los monos estaban asombrados por la nueva arma del Rey Mono.
Rey Mono enseñó a los soldados monos a utilizar diversas armas con gran diligencia.
Cuando Wukong regresó a la Montaña de las Flores y Frutas, los monos se reunieron a su alrededor.
Durante los siguientes tres años, Wukong meditó y practicó las fórmulas secretas. Mientras los otros estudiantes dormían por la noche, Wukong se quedaba despierto. Pronto su mente y cuerpo se volvieron poderosos.
En Jambudvipa, el Rey Mono pasó ocho o nueve años, pero nunca encontró a los inmotales. Finalmente, llegó hasta el extremo opuesto del continente.